lunes, octubre 25, 2004

Género judicial

Articulista francotirador. Novelista de éxito. Y académico. Arturo Pérez-Reverte reparte hostias como panes en sus homilías dominicales (El Semanal). Escribe mi primo: "[...] Así que me tomo la libertad de decir, amparado en el magisterio de esa Real Academia que el Gobierno de España acaba de pasarse por la entrepierna, que llamar violencia de género a la violencia doméstica es una estupidez. Y que la palabra que corresponde a quien hace eso -página 1.421 del DRAE: persona tonta o estúpida- es, literalmente, soplapollas".

Olé tus huevos, Arturito.

Tienes razón.

Pero...

El pretendido magisterio de la Real Academia Española me lo paso yo por el forro escrotal. Un ejemplo, sólo uno. Los doctos lingüistas reconocen como correcto el término jueza en dos acepciones: "1) Mujer que desempeña el cargo de juez. 2) Mujer del juez". Las dos definiciones son igual de estúpidas. La segunda porque ya no se utiliza (y quien la emplee es un menso) y la primera porque la palabra juez es neutra. Según la propia Academia un juez es una "persona que tiene autoridad para juzgar y sentenciar". Persona: individuo de la especie humana. Hombre, mujer o transexual. Es decir, si ahora se acepta jueza, ¿cuándo tardarán en admitir juezo? Señores académicos, barbado tocayo: ¿cuál es el masculino de periodista?