martes, noviembre 22, 2005

¡Que doblen las campanas!


Levantamos acta de defunción del periodismo deportivo. En esto se ha convertido el diario Marca. ¿Infotainment? Imbecilidad, más bien. Ahora, los personajes de ficción tienen columnas en la vida real. Pero no, no escribe Alonso Quijano. Se trata del último ídolo de masas de nuestra sociedad: un fantoche de la televisión cuya muletilla repiten los que no tienen nada que decir. La idiocia avanza. Ya ha engullido las páginas de un diario.