viernes, diciembre 02, 2005

Otra más de FJL






















El presidente del Parlamento Europeo, Josep Borrell, realizó en tono (pretendidamente) jocoso el siguiente comentario tras conocer el accidente de helicóptero que sufrieron Marino Rajoy y Esperanza Aguirre: "Eso les pasa por ir a los toros en helicóptero". Poco tardó la Cadena Cope en crujir a Borrell. Y con razón. El comentario es de una imbecilidad absoluta. Borrell pidió disculpas, pero los mamporreros de los obispos siguieron erre que erre. En la tertulia de La Mañana, algunos se preguntaban que habría pasado si los accidentados fuesen del PSOE y un comentario similar saliese de un contertulio copero. Bien, dejémonos de hipótesis y vayamos a los hechos.

Borrell la cagó con su comentario estúpido, pero peor es lo que encontramos en El Mundo (escrito, por tanto: no se trata de palabras en el viento), donde vomita todos los días el "pequeño talibán de sacristía" (Luis de Olmo dixit). Lo pueden leer en la fotografía que ilustra este comentario.

Así que, después del 11-M, muchos habrían achacado el accidente a Zapatero si Rajoy y Aguirre hubiesen muerto (tú el primero, Fede, claro).

Así que una parte sustancial de esos 10 millones de votantes del PP (que serán ya más) le hubieran colgado al cuello a Zapatero esos muertos hasta el fin de sus días.

Porque, como todo el mundo sabe, Zapatero organizó el 11-M y habría organizado también la muerte de Rajoy y Aguirre... si hubiesen muerto. Como no han fallecido, todo se queda en un accidente del que "tampoco el actual presidente del Gobierno ha salido mal parado". Da igual que el avión perteneciese a la Comunidad de Madrid (regida por el PP), da igual la fabricación estadounidense del autogiro, da igual que el piloto optase por despegar desde una plaza de toros. Si hubiesen muerto Rajoy y Aguirre la culpa, para Federico Jiménez Losantos (el liberticida de la expresión) habría sido, cómo no, de Rodríguez Zapatero. Y Nacho Villa, por supuesto, no pedirá que dimita este imbécil envenenado, escoria del periodismo.